Páginas vistas en el último mes

viernes, 18 de septiembre de 2015

Concurso embargado de amor patrio y saturado de sensibilidad humana









                                 







                                                                                                                                  



Bernardo Meneses (de Administración Pública /AP/), Óliver Lozada (de Administración Pública /Policial/) y Víctor Rodríguez (de Derecho y Ciencias Políticas), ganaron, respectivamente, el Primer, Segundo y Tercer Premio del Concurso de Oratoria, organizado por la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles de la Universidad de Panamá. 

Cinco finalistas Víctor Rodríguez,Cristina Domínguez, Boris Bishop,
Óliver Lozasa, Bernardo Meneses





                                         






                                                            En las finales del concurso participaron diez estudiantes, de cinco facultades a saber: uno de Farmacia, uno de Medicina, dos de Comunicación Social, tres de Derecho y Ciencias Políticas y tres de Administración Pública /incluida en ella, uno de Administración Policial/.

En la primera mitad de esa fase, se determinaron temas entre “El cambio climático y la juventud panameña” y “Diálogo nacional de la Juventud-Panamá. Jóvenes: socios para la prosperidad con equidad”.

Para la segunda, los oradores enfrentaron la tarea de referirse a determinados temas sin previo conocimiento de éstos. Profundizar, analizar, opinar acerca de ellos. Para competir en la última ronda, rebasaron los límites de una a otra, cinco estudiantes:

Bernardo Meneses (Administración Pública), Óliver Lozada (Administración Pública /Policial/), Víctor Rodríguez (Derecho y Ciencias Políticas), Cristina Domínguez (Comunicación Social) y Boris Bishop (Medicina).

Diecisiete estudiantes participantes en el Concurso de Oratoria, organizado por la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles de la Universidad de Panamá, patentizaron que, los extranjeros y conciudadanos panameños, que “predicaron” con el mal ejemplo, no lograron confundir/contaminar/corromper a toda la sociedad istmeña.

Durante la fase inicial y la final del mencionado certamen, demostraron que hay esperanza justificada y cierta de que, connacionales adultos y jóvenes, tienen plena y profunda conciencia de lo que Panamá necesita: hijos dispuestos a bregar, sin descanso, para que lo justo se haga más fuerte y lo fuerte más justo.

Ellos se auto-llamaron y lanzaron voces exhortativas a saltar, obviar y romper, todo aquello que nos divide y limita, mermando y/o anulando nuestra capacidad de buscar caminos en los que -llenos de sensibilidad humana y social- mantengamos un equilibrio entre el bienestar particular y el de las grandes mayorías. A llegar al límite sensato y seguro donde es posible, sin deslizarnos hacia la quiebra económico-financiera, ganar un poco menos y permitir que el pan de cada día llegue dignamente a nuestros semejantes.    

Bajo la conducción de los Maestros Moisés Hernández y Valentín Martínez, la Banda de Conciertos de la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles deleitó al público presente con tres piezas musicales.  Redacción y fotos Ángel Molina