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lunes, 9 de enero de 2017

Homenaje a los mártires del 9 de enero, por la libertad del pueblo panameño.




Por: Doralis Campos / foto: Samuel Castillo

La Plaza 9 de Enero, ubicada al lado del edificio de la Biblioteca Simón Bolívar de la Universidad de Panamá, fue el  escenario principal para que la Primera Casa de Estudios Superiores realizara un acto en  honor a los mártires, heridos y héroes de la lucha de los días 9, 10,11 y 12 de enero de 1964, por el rescate de la soberanía nacional y exigir la devolución del territorio de la extinta Zona del Canal.
La actividad de conmemoración  del LIII de  la Gesta Patriótica inició a las 8:00 a. m. de este lunes,  con la colocación, por parte de las autoridades universitarias,  de una ofrenda floral al busto de Ascanio Arosemena, primer mártir de aquella jornada inspirada bajo la consigna “¡un solo territorio, una sola bandera!
En nombre del movimiento estudiantil participaron la estudiante Gabriela Lagin de la asociación de estudiantes de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Facultad de Administración Pública; Gilberto Solís en representación del Movimiento de la Juventud Popular Revolucionaria (MJP); Nicolás García de la asociación de estudiantes de la Facultad de Medicina; y Kennedy Vargas, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Panamá.
Por su parte la estudiante Rita Ramos, de la Facultad de Humanidades, declamó el poema Remembranzas de un  Sueño a los Mártires del 9 de enero, de la poetisa panameña, María de Lourdes Barsallo.
En la parte artística se contó con la participación del trovador Toñito Vargas quien nos interpretó décimas en honor a los héroes del 9 de enero. La Banda de Concierto de la Vicerrectoría de Asuntos Estudiantiles  y la Agrupación de Artes Escénicas Octavio Méndez Pereira  interpretaron la marcha “¡Colonia Americana No!”.
El profesor César Villarreal, orador principal, manifestó que en “1964 existía una tercera frontera que era inviolable  los hechos que precedieron al 9 de enero demuestra que los Estados Unidos no estaban dispuesto a que transitaran por el territorio zoneíta. Era un territorio en donde ellos ejercían, como si fueran soberanos, sus propias leyes y forma de vida”.