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jueves, 30 de abril de 2015

Convertir la gestión cultural en accionar y búsqueda permanente









                                                                        En agosto de 2014, la Universidad de Panamá realizó el Encuentro Universitario de Gestión Cultural, profundo ejercicio dirigido a radiografiar temas y ejes centrales de una actividad que constituye columna vertebral para la transformación social en beneficio de los pueblos.











                                                                        El pasado abril de 2015, la Primera Casa de Estudios Superiores retomó el  rumbo iniciado. Y con el afán de ampliar y consolidar perspectivas y posibilidades,  emprendió este seguimiento, tomando en cuenta la construcción de alianzas, como determinante factor de éxito en la importante tarea.










                                                                        Ante esta realidad, la Universidad de Panamá y la Alcaldía de Panamá decidieron invitar a Lázaro Rodríguez Oliva, intelectual con vasta experiencia en el universo de las actividades y expresiones culturales humanas.

La Universidad del Arte Ganexa y Universidad Metropolitana de Educación y Técnica (UMECIT) decidieron caminar en el mismo sendero. Involucrarse al trabajo de este año, que está signado con/por  la firme intención de convertir la gestión cultural en accionar y búsqueda permanente.










                                                                        Del 20 al 23 de abril se verificó la disertación de la conferencia “Políticas Culturales, Economía Creativa y Desarrollo humano”  seguida del taller  “Políticas Culturales y Responsabilidad Cultural Universitaria”, bajo la orientación de  Rodríguez Oliva.

Es la avanzada de coterráneos conscientes de la necesidad de aprender, reaprender y re-direccionar, entablar intercambio  de opiniones en torno a los qué, cómo y por qué de los quehaceres inherentes a la cultura. Productos, políticas, servicios, alternativas, estrategias, alianzas y capacitaciones necesarias.

De hacer -“sobre la marcha”- un alto,  para que, poco a poco, vayan propiciando dinámicas en las que sean compartidas /resumidas, unificadas/  opiniones, propuestas y  experiencias, en una acción dirigida a configurar un concepto integral y funcional de gestión cultural.

En éste se hizo hincapié en la necesidad de construir una alianza de impecable calidad incluyente, en la que sean tomadas en cuenta todas las manifestaciones, inquietudes, razas, raíces, estratos sociales.

Es el desarrollo de la tarea de instituciones y organizaciones; de los integrantes y descendientes de distintas razas o etnias, que uno a uno conforman la identidad y población de este istmo llamado Panamá. Es el intento de alcanzar un gran consenso, visualizando que  sólo uniendo todos los retazos de verdades, será posible llegar a la verdad absoluta.

Durante las sesiones del taller, Rodríguez Oliva compartió las enseñanzas recibidas/asimiladas por él durante más de diez años, las cuales lo llevaron  a la reflexión sobre “la pobreza como condición cultural, y las tramas de exclusión/inclusión de las políticas culturales en su atención o desatención, hasta el más reciente estudio sobre las experiencias alemanas de la gestión de conocimiento para la economía creativa…” 

Se refirió a los instrumentos de políticas culturales con las que tuvo la posibilidad de involucrarse ejerciendo tareas de alta responsabilidad. Siempre aprendiendo y tratando de sortear los lugares comunes que entorpecen el desarrollo de la gente y la expansión de sus capacidades, oportunidades y libertades.

En distintas intervenciones se refirió a que es positivo fijarse en las buenas experiencias de otros. Pero que -al hacerlo- es necesario actuar con sabiduría y con pies posados firmemente y mentes bien centradas en las respectivas y particulares realidades, de manera que: sepamos qué copiar de manera idéntica y qué adoptar aplicando ajustes según aquellas condiciones nuestras,  que resultan ser distintas a las del escenario donde se produjo tal o cual práctica de manera exitosa.






                                                                        


En el salón de reuniones del Consejo de Rectores, Rodríguez Oliva compartió conocimientos, experiencias y sugerencias con funcionarios que atienden tareas de Bienestar Estudiantil y de Responsabilidad Social, en universidades estatales y privadas que forman parte del mencionado órgano de la Educación Superior.