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viernes, 9 de octubre de 2015
jueves, 8 de octubre de 2015
UP: ¡Celebramos tus 80 años de formación académica a la juventud panameña!
UP: ¡Celebramos tus 80
años de formación académica a la
juventud panameña!
Por: Doralis Campos /
imagen: Samuel Castillo
¡Transformando Vidas! Es la marca indeleble con que se distingue la trayectoria de tantos años, en los que la
Universidad de Panamá ha hecho historia, desde el 7 de octubre de 1935, al graduar
a más de 280 mil profesionales, contribuyendo así al desarrollo y al progreso
de la sociedad panameña.
El telón de esta fiesta fue abierto por una gran tuna, donde sus
participantes hicieron notar la alegría
de festejar un año más con la mejor: la Universidad de Panamá. Facultades, centros
regionales, institutos y asociaciones se pasearon con una gran tonada y tamboritos por los alrededores de esta institución.
Los escenarios principales fueron el Paraninfo Universitario y la tarima
artística del patio de la Facultad de Humanidades. Entre los artistas que se
dieron cita a esta fiesta, podemos mencionar a:
El grupo folclórico del Centro Regional Universitario de Coclé, con la
danza Los guardianes del Cucuá,
modelaje, aeróbicos de la Escuela de Educación Física, la Filarmónica universitaria,
Miguel Alonso-tenor de la Facultad de Bellas Artes (FBA), el grupo Matices del profesor Adalberto Bazán,
coro Orfeón (FBA), dirigido por
Alexis Moreno, grupo CORAZA, Danza Urbana, Grupo Folclórico del Instituto
Fermín Naudeau, Grupo de Teatro el Evangelio
Cambia.
¡De kankintú a Narganá! ¡Formando a jóvenes de calidad en valores! , ¡Educación accesible para toda
la ciudadanía panameña! ¡Viva la Universidad de Panamá!
martes, 6 de octubre de 2015
Futuros Juristas rechazan examen de barra por inconsulto
Decenas de estudiantes
matriculados en distintos años de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas
de la Universidad de Panamá, ocuparon todos los paños de la Vía Simón Bolívar
(o Transístmica) y la entrada de dicha institución, en rechazo al anteproyecto
de ley con el que se pretende
derogar la Ley 9 de 1984 y la 8 de 1993.
La acción de protesta se
acordó en una asamblea convocada por el Centro de Estudiantes de Derecho,
señaló Ismael González, Presidente electo de dicho organismo estudiantil.
Los educandos consideran que,
con la nueva ley, el Colegio Nacional de Abogado, creará condiciones que convertirán
en selectivo el ejercicio de esta noble profesión. Además, indican que en lugar
de fortalecer la carrera y la lucha por el
Derecho y la justicia, estos se ven perturbados.
Añaden que los estudiantes de
esta Primera Casa de Estudios Superiores son los únicos que -al entrar a
estudiar una carrera- deben pasar bajo el examen de tres pruebas, a saber:
>Psicológica >de Conocimientos Académicos y >de Conocimientos
Generales.
Y distinto a otros casos
-acotaron- el Plan de Estudios de nuestra unidad académica está diseñado para
formar integralmente, no a un abogado sino a un Jurista.
Aseveraron que la Facultad de
Derecho y Ciencias Políticas es y seguirá siendo la mejor escuela judicial del
país y no hay autoridad más competente para poder aplicar y evaluar un
verdadero Examen de Barra. Ésta debe ser la encargada de ejecutarlo, aplicarlo,
desarrollarlo y evaluación.
Añadieron que el Examen de
Barra debe ser aplicado a:
>Las Universidades de Garaje cuyo
único cometido es lucrar y hacer dinero. Aquellas que, sin importar la calidad,
gradúan cientos de abogados al año.
>Supuestas Casas de
Estudios Superiores cuyas “facultades de derecho donde cada materia (ejemplo:
Derecho Romano, Civil etc.) sólo se dé una vez al mes y se asista una vez a la
semana a clases. Donde no exista nisiquiera una bilioteca como la nuestra.
>A todo
funcionario que al “administrar justicia” son demasiados los fallos y
sentencias que no son apegados al derecho. Redacción Ángel Molina / foto Samuel Castillo
lunes, 5 de octubre de 2015
Fiesta de canto, interpretaciones instrumento-musicales y danzas
Expresiones
artístico-culturales, irradiadas por estudiantes de pregrado de la Universidad
de Panamá, saturaron -por un poco más de tres horas- las instalaciones del Cine
Universitario.
Las líneas iniciales de este
relato, se refieren a la velada que constó de veintiséis presentaciones -entre individuales
y colectivas- protagonizadas para competir en el encuentro preliminar del
Concurso de Talentos 2015, convocado por esta Primera Casa de Estudios
Superiores.
Fue una impresionante, variada
y numerosa muestra de canto, de acompañamientos y/o interpretaciones con
distintos instrumentos o “pistas” musicales, de bailes. Desfilaron solistas,
duos, cuartetos.
El amor (o sensaciones a las
que algunos seres humanos llaman amor), el despecho, la esperanza, las
manifestaciones espirituales inherentes a la fe en Dios, abundaron en el
escenario.
Un número mayoritario de
artistas provocaron -en distintas ocasiones- fuertes, eufóricas y estruendosas reacciones de un
público, a ratos sereno y silencioso. Por su fuerza arrolladora daban indicios
y apariencias de inusuales.
Al concluir las
presentaciones, y luego de calificar/evaluar proyección, dominio escénico,
calidad de interpretación (musical, de danza
o instrumental), por parte del jurado, doce personas y/o agrupaciones
lograron ser seleccionadas para participar en la fase final de este certamen a
verificarse el 22 de octubre el Paraninfo.
Competirán Carlos López; Helen
Cadogan; Rosangel Vargas; Karol Wilson; agrupación JAW; Loreyna Aguilar; Paola
Medina; Manuel Montero; The season group; Ronald Tuñón; Luis Domínguez y Ana
Calderón. Redacción Ángel Molina /fotos Doralis Campos
jueves, 1 de octubre de 2015
Tengo cáncer y, ¿ahora qué?
El 24 de enero del 2014 es una fecha que nunca
olvidaré. Tenía solos dos meses de haber culminado una de mis metas más
grandes, graduarme de licenciada en periodismo. Estaba en el mejor momento de
mi desarrollo como atleta, acababa de conseguir el trabajo de mis sueños y en
dos días cumpliría los 24 años. Nunca pensé que este día cambiaría el
transcurso de mi vida para siempre.
Eran pasadas las cuatros de la tarde y me
encontraba en el consultorio del Dr. Carlosmagno Castillero en la Clínica
Nacional, cuando de repente empecé a ver la vida en mudo. Solo alcancé a
escuchar al especialista en oncología decir: “la biopsia dio positiva. Tienes
cáncer”. ¿Yo tenía qué? ¡Era imposible! Yo apenas estaba comenzando a vivir. Se
suponía ahora venía lo bueno.
Mientras el médico trataba de explicarme los
pasos que tenía que seguir en adelante, yo no lograba salir del estado de
shock. Yo miraba a mi abuela y al verla tan tranquila, sin lágrimas brotar de
sus ojos, asumía que todo estaba bien. Pero no, todos los planes se habían ido
al vacío. Al salir mi abuela les comunicó a mi madre y a mi tía la noticia. Yo
llamé a mi padre y a mi mejor amigo para contarles las malas nuevas. Fue allí
donde reaccioné y caí en cuenta de lo que se venía encima.
Pedía un espacio para ir al baño. Me encerré y
fue allí donde vino ese pensamiento a mi mente. ¡Tengo cáncer! ¡Voy a morir!
Lloré como un bebé y vi mi vida transcurrir en mi mente. Todos mis planes, mis
sueños, mis anhelos, todo parecía esfumarse como agua entre los dedos. Mi mundo
se derrumbaba.
Cuando logro reponerme y salí del baño, no pude
evitar percibir la desesperación y el dolor en el rostro de mis familiares. No
sabían qué decir. No sabían cómo actuar. En el fondo tenían el mismo temor que
yo: Ivonne va a morir. En medio de esta situación solo se les ocurrió decir:
“tienes que ser fuerte. Vamos a superar esto”.
¿Tengo que ser qué? ¿Vamos? Si la que está
pasando por esto soy yo, pensaba hacia mis adentros. Aquí la que está mal soy yo.
¿Con qué cara me piden fortaleza si ellos están que se desmoronan? En fin, qué
remedio. Era momento de hacerle frente a la enfermedad.
Los
tratamientos
Ya había transcurrido una semana de mi primera
terapia en grupo y de mi primera cita con el oncólogo, el increíblemente dulce
y amable, Dr. Omar Castillo. Ya me había advertido que la quimioterapia era un
tratamiento fuerte. Ya estaba anuente que iba a perder mi cabello, pero no
dejaba de pensar que no tenía que ser del todo así.
Era el día de los enamorados. Era 14 de febrero.
Desde las 5:00 de la mañana llegué al Instituto Oncológico Nacional (ION) para
recibir mi primera quimioterapia roja, a la que todos temen. No tenía apetito.
No tenía ánimo. Recuerdo que fui vestida muy andrajosa, ni siquiera quise
peinarme ese día.
Mi padre se trasladó desde la provincia de
Veraguas. Mi hermano José Darío, mi madre y por supuesto mi compañera de mil
batallas, mi abuela Bárbara estaban presentes ese día. Todos nos miraban y
juraban íbamos a acompañar a mi abuela. Nadie se imaginaba la paciente era yo.
Mientras en mi mente escuchaba esa estrofa de la
canción de Rubén Blades “saliendo del hospital después de ver a mi mamá,
luchando contra un cáncer que no se puede curar...”, escuché en el altavoz mi
nombre, lo que indicaba que ya era mi turno. Me llamaron a la sala 4 de
quimioterapia.
Al entrar noté que casi todas las pacientes eran
mujeres adultas, poco mayor de 45 años. Algunas pocas eran más jóvenes. Al sentarme
todas quedaron perplejas. En su mirada se veía la expresión de ¿esta nenita
tiene cáncer? La enfermera Inés se acercó con unas agujas.
- ¿Ya tomaste la pastilla para las náuseas?-, me
preguntó.
- Sí miss, ya la tomé. Le respondí.
- Bueno, llamaré a tus familiares para
explicarles cómo funciona este tratamiento, cuáles son los posibles efectos
secundarios y cómo deben responder ante cada situación.
Mis familiares entraron. El pánico era evidente.
Todos lo notaron. Cuando la miss Inés terminó su intervención, las otras
pacientes empezaron a darle consejos a mi familia sobre cómo mantener mi hemoglobina
alta. Después empezaron a contar chistes para romper el hielo y amenizar la
tarde.
Luego de cuatro horas salí de quimioterapia. Por
fin iba a mi casa. Sentía como si un camión me hubiese pasado por encima.
Estaba cansada, débil y tenía malestares y náuseas. No quería saber de nada.
Llegué a casa y me acosté en la cama. No me desperté hasta el día siguiente.
Con el paso de los días perdí el gusto por la
comida. El ánimo estaba en el piso y las fuerzas eran pocas. Pensaba no iba a
poder más. Era tan solo la primera de 16 tratamientos de quimioterapia que me
tocaban recibir.
Efectos
Mi cabello llegaba a la mitad de mi espalda. Era
de un color castaño con las puntas rojas. Había tardado muchos años en lograr
que estuviese así. Estaba claro que en unos días ya se me caería y era algo
inevitable, tenía que cortarlo. Para que no fuera tan doloroso lo corté estilo
honguito como cuando tenía siete años.
Pasaron dos semanas y aún no recuperaba el gusto.
La comida me sabía a metal. Mi apetito aumentó. Y sabía el momento, que me
rehusaba a aceptar, ya llegaría. Estuve dos semanas sin lavarme el cabello
porque sabía que cuando lo hiciera lo perdería. Nunca tuve el valor de hacerlo.
Esperé a un campamento de la iglesia para pedirle a Nicole que me lo lavara. Yo
no tenía las agallas.
El destino se cumplió. Se me cayó el cabello por
pedazos. Gracias a Dios estaba en un campamento cristiano porque fue un momento
duro. Mientras escribo estas líneas recuerdo el dolor de ese día. Recuerdo cómo
sentía el mundo se me venía abajo ¿Quién se fijaría en mí si no tenía cabello?
Me percibía espantosa.
Por suerte ya había comprado y empacado mi peluca
y me la puse. Regresé a la ciudad para ir a una barbería, en pleno martes de
carnaval, donde todos los locales están cerrados. Encontré una peluquería de
chinos en El Dorado. La chinita no quería raparme el cabello. Yo me imaginé en
ese momento que era Demi Moore en GI Jane para que no fuera tan duro lo que
estaba viviendo.
Así perdí también mis cejas y mis pestañas. Así transcurrieron
el resto de las quimioterapias. A veces me daban náuseas y a veces me generaban
ansiedad. Mientras, yo me paraba todas las madrugadas a llorar, a reclamarle a
Dios por la prueba que me estaba poniendo y a exigirle me ayudara a superarla.
Yo sentía no iba a poder.
Amor
incondicional
No les había contado, pero yo tenía un novio
cuando me diagnosticaron la enfermedad. Es salvadoreño y era una relación a
distancia. Sí, lo sé, amores de lejos felices los cuatro. Pero yo estaba
profundamente enamorada. Y él se portó tan lindo conmigo al principio. Incluso
pensé todo era perfecto porque hizo un viaje para visitarme y acompañarme en mi
segunda quimioterapia.
Me sentía bien. Por un momento olvidé lo fea que
me sentía porque creía era amada por mi novio. Pero qué triste fue descubrir a
la semana, de tan especial viaje, que me había sido infiel con otra panameña en
suelo patrio. Y eso no fue lo más triste. Lo que me llegó hasta el alma fue
leer que le decía que él estaba conmigo porque sentía lástima por mí, por lo
que yo estaba pasando. Eso me marcó para siempre.
Los amores de pareja pueden ser temporales pero
existen unos más valiosos que siempre durarán: el amor de la familia, el cariño
de los amigos. En este sentido no puedo quejarme. A pesar que a veces no
entendían por lo que pasaba, que se alejaban por atender sus propias vidas y
pese a mis maltratos, estos seres tan especiales siempre estuvieron allí para
mí y se portaron a la altura de las circunstancias.
Palabras de aliento siempre encontré. Hombros
donde llorar también. Amor, comprensión, ánimo y gente dispuesta a compartir lo
peor conmigo, siempre tuve a mi disposición. Los abrazos, los besos y la
fraternidad siempre estuvieron allí. ¿Cómo olvidar que el día de mi cirugía
había más de treinta personas en la sala de espera para conocer el resultado?
¿Cómo pasar por alto que hubo quienes oraban por mí todos los días con todas
sus fuerzas? ¿Cómo no acordarme que siempre me decían lo bella que era aún sin
cabello, y después, sin un seno?
Sí, a mí me hicieron una mastectomía radical
modificada, en otras palabras, me quitaron un seno. Fue uno de los días que más
miedo sentí. Lo más impactante fue ver por primera vez mi cicatriz. Creía que
Frankenstein era un detalle al lado mío. Pero allí estuvieron mis amigos,
conocidos, compañeros de grupos estudiantiles y de clases. Pero el más
importante, el que estuvo en todo momento, el que nunca me dejó sola, mi
hermoso Dios.
La solidaridad y el amor son fundamentales para
la recuperación de nosotros. A mí no me hizo falta. Soy increíblemente
afortunada porque hoy, un año y ocho meses, después de 16 quimioterapias, un
año de inyecciones de trastusumab, una operación y 45 radioterapias; puedo
gritar a los cuatro vientos que soy una sobreviviente. Sí señores. ¡Sobreviví
el cáncer!
Créanme no es una lucha fácil. Tuve momentos muy
duros. Días en los que me deprimí, días en los que sentía rabia con Dios por lo
que sufría, días en los que simplemente quise colgar los guantes. Pero en todo
momento ese mismo Dios me sostuvo hasta el final. Me enseñó el valor de la
vida, de la familia y los amigos. Aprendí cuál es la verdadera belleza. Me hizo
fuerte.
No soy la misma Ivonne. Mi vida sí cambió. Hoy sé
lo que es ser feliz. Hoy puedo reconocer lo que es bueno y lo que no. Mis
relaciones interpersonales son mejores. Ya no me estreso ni peleo tanto. Soy
más comprensiva y cariñosa.
Hoy tengo un cabello, cejas y pestañas, nuevas y
hermosas. Hoy reconozco que mi belleza es interna y se refleja a lo externo. Ya
toqué mi campana que me anuncia un nuevo mañana. Estoy agradecida por una segunda
oportunidad. Volví a nacer. ¡Hoy tengo vida!
Redacción: Ivonne M. Rodríguez
Educar puede salvar vidas
Graduandos
de la Licenciatura en Ciencias de Enfermería de la Universidad de Panamá, bajo la orientación y dirección de los
profesores Lourdes de Alguero y Joel Medina están realizando trabajo
comunitario en el Distrito de Chame, Corregimiento de Sajalices,
específicamente en la Escuela El Espavé.
| Estudiantes graduandos de Enfermería |
La actual tarea, que culminará a finales de noviembre está enfocada en la temática
de Gestión Integral de Riesgo a Desastres /GIRD/ y Salud Ambiental, y su
implementación en dicho colegio. Interactúan nuestra Primera casa de estudios
superiores, SINAPROC, MEDUCA, Cruz Roja Panameña, Bomberos, ATTT y autoridades
locales del distrito.
En
el primer encuentro, la delegación universitaria fue recibida por la profesora
Carmen Aparicio, directora del mencionado centro educativo, acompañada por
Dionisio Valencia, coordinador del proyecto GIRD del área de Panamá Oeste.
En
reunión seguimiento, Luis Castañeda de SINAPROC, realizó la tarea de
capacitación del cuerpo docente, acerca del tema de Gestión de Riesgo a
Desastres, abordando dos temas a saber:
Conceptos Básicos de la Gestión de Riesgo y Formación de Brigadas de
Emergencia.
El
Programa de Gestión de Riesgo a Desastres (GIRD) en los Centros Educativos,
bajo el lema “Educar Salva Vidas”, surgió, el 17 de abril de 2015, con el
objetivo de pasar del antiguo “Programa de Seguridad Escolar”, hacia la
conformación de una estructura
administrativa más proactiva, que permita fortalecer el tema de la efectiva
preservación de las personas integrantes de la comunidad educativa y de sus
instalaciones.
Su
objetivo general es orientar a las Comunidades Educativas, en aras de que
posean las condiciones propicias para fortalecer e implementar acciones
dirigidas a prevenir, prepararse y responder a las emergencias y desastres, así
como asegurar el derecho de los niños y adolescentes al restablecimiento de las
actividades educativas inmediatamente después de una emergencia.
El
11 de septiembre se maduraba una condición clave para contribuir, con
eficiencia y eficacia, al desarrollo de la GIRD: la formación de las brigadas
que (según el caso) serán conformadas por estudiantes, administrativos y
docentes.
Destinadas
a procurar la reducción de riesgos y brindar mayor margen de seguridad a los
estudiantes y al personal administrativo y docente en el centro educativo, en
la eventualidad de presentarse situaciones de emergencia o desastres, son organizadas según las
necesidades, así: Brigada de
1. Primeros
Auxilios (implementos
vinculados, fines y tareas principales: botiquín escolar; evitar situaciones
que puedan obstruir el traslado de personas)…
2. Prevención
de incendios
(realización/organización) de carteles/charlas/talleres difundiendo normas
correspondientes; evaluación de posibles focos de incendio; promoción del conocimiento
del uso de técnicas y recursos para extinguir un fuego)…
3. Protección
del ambiente
(monitoreo, identificación y eliminación de focos de contaminación ambiental
para evitar desastres o disminuir riesgos (y concientizar al respecto);
verificación de los recursos naturales propios del área en que está ubicado el
centro educativo para realizar acciones en mejoras y protección necesarias para
evitar que se conviertan en factores de riesgos…
4. Evacuación
y albergue:
señalización /clara y observable/ dentro y fuera de aulas de la institución,
zonas de seguridad del edificio y sus alrededores, medida necesaria y útil para orientar
(serena, rápida y eficazmente) la evacuación desde el centro educativo; diseño
de estrategias de evacuación; verificación y despeje de las rutas de evacuación
permanentemente; creación de condiciones que faciliten la movilización de las
personas en forma ordenada y rápida a las zonas de seguridad asignadas,
evitando que se provoque el pánico; revisión del listado de estudiantes en los
sitios de evacuación o punto de encuentro; apoyo para el reingreso a las
instalaciones del colegio…
5. Apoyo
psicosocial-emocional: Asistencia
dirigida a procurar que la población escolar mantenga serenidad y calma. Apoyo
emocional a los estudiantes. Permisión de compás en aras de que los estudiantes
expresen sus sentimientos (individuales y colectivos). Organización de actividades
de grupo, juegos, cantos y otras actividades de entretenimiento y relajación.
Realización de capacitación en primeros auxilios psicológicos.
“La
iniciativa de capacitar a estudiantes y docentes, incluso a personas que
laboran en la empresa privada, acerca del manejo adecuado en caso de que se nos
presente un desastre de índole natural o
socio-natural, me parece muy buena”, señaló Mélida Sánchez educadora en la
Escuela El Espavé del corregimiento de Sajalices, distrito de Chame, al opinar
en torno a la implementación del programa de GIRD en distintos centros de
enseñanza.
Indicó
que dicha capacitación debiese recibirla la mayor cantidad posible de personas en
todas las localidades de nuestro país, tomando en cuenta que en la actualidad
se están presentando diversas situaciones que ameritan tener conocimiento
adecuado acerca de qué hacer en un momento determinado…
Sánchez
considera que el trabajo que se está
realizando tendrá efectos positivos. Opina que, al contar -gracias a la GIRD-
con personas capacitadas sobre el manejo prudente, operativo y eficaz frente a cualquier desastre, se logrará
disminuir considerablemente la cantidad de personas afectadas.
Considera
que, aunque los niños constituyen el sector más vulnerable de la sociedad,
sería positivo que reciban -dosificada, adecuada y moderadamente- orientación
acerca de algunos aspectos del tema de la prevención.
Mélida
Sánchez destacó que los habitantes que mantienen una conducta responsable y
consciente respecto a nuestro hábitat, estamos rodeados de una cantidad
considerable de habitantes sobre quienes recae /en parte/ la culpa de los
desastres que estamos experimentando en los últimos días.
Por tal razón pienso que, no sólo es necesario
capacitar para dar a conocer qué hacer durante y después de un desastre o
situación de emergencia, sino concientizar sobre qué prácticas evitar y qué conductas sensatas retomar en aras
de la conservación del ambiente y de nuestra casa común: La Tierra. Redacción y fotos Ángel Molina
FESTIVAL UNIVERSIDAD DE PANAMA-80 AÑOS TRANSFORMANDO VIDAS
01/10/2015
Por: Diario Digital
Con motivo de la conmemoración del 80 aniversario de su creación, la Universidad de Panamá ha organizado un programa de actividades con la participación de todos los estamentos que conforman esta primera casa de estudios superiores bajo el lema: Universidad de Panamá, 80 años transformando vidas.
La celebración inicia el miércoles 7 de octubre a las 9:30 de la mañana con una solemne Misa en el Paraninfo de la Universidad de Panamá presidida por el Obispo Pablo Varela. A las 7:00 pm se efectuará en el Paraninfo universitario el Acto de entrega del Premio Universidad 2015 que este año se le ha otorgado a Eduardo Morgan por su destacada trayectoria como ciudadano ejemplar, distinguido profesional del derecho comprometido con el desarrollo de la Nación panameña y egresado de la Universidad de Panamá.
De 9:00 am 3:00 pm ha sido programado el Festival Universidad de Panamá, 80 años transformando vidas, con la participación de grupos artísticos y culturales en una tarima artística ubicada en la Facultad de Humanidades, además de un desfile de la Escuela de Modas de la Facultad de Arquitectura, exposiciones y presentaciones musicales de la Facultad de Bellas Artes, atención a la salud por la Facultad de Enfermería, Farmacia, Medicina, Odontología, la clínica móvil delMinisterio de Salud, giras académicas, conferencias, una degustación al estilo panameño por la Escuela de Gastronomía y una gran tuna universitaria como parte de la celebración de un nuevo año de vida junto a la comunidad. La gran tuna universitaria estará integrada por todos los conjuntos típicos y bailes folclóricos de la Casa de Méndez Pereira.
El programa de aniversario también se desarrollará durante todo el mes en todos los centros regionales con actividades culturales y académicas. El domingo 11 de octubre a las 7:00 a.m. es la Maratón Atlética de 8.5 kilómetros que iniciará en el Instituto Nacional y culminará en la Colina Universitaria y a las 8:00 a.m. se inicia la Maratón Recreativa en Multicentro.
La Universidad de Panamá celebra 80 años de fundación registrando en su trayectoria la formación de 270 mil profesionales. Ha expandido su presencia a través de 19 facultades, 10 centros regionales, 2 extensiones, 35 anexos, 13 institutos, 8 universidades de la tercera edad y el trabajo, 162 carreras, 120 postgrados, 348 laboratorios, 1,110 aulas de clases, 262 edificios y 50 centros de deportes.
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