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jueves, 8 de octubre de 2015

UP: ¡Celebramos tus 80 años de formación académica a la juventud panameña!

UP: ¡Celebramos tus 80 años de formación  académica a la juventud  panameña!
Por: Doralis Campos / imagen: Samuel Castillo
 
¡Transformando Vidas! Es la marca indeleble con que se distingue  la trayectoria de tantos años, en los que la Universidad de Panamá ha hecho historia, desde el 7 de octubre de 1935, al graduar a más de 280 mil profesionales, contribuyendo así al desarrollo y al progreso de la sociedad panameña.
El telón de esta fiesta fue abierto por una gran tuna, donde sus participantes  hicieron notar la alegría de festejar un año más con la mejor: la   Universidad de Panamá. Facultades, centros regionales, institutos  y asociaciones  se pasearon con una gran tonada y tamboritos  por los alrededores de esta institución.  
No se hizo esperar el despliegue de   artistas, quienes con su talento (en baile, canto y teatro) demostraron estar conscientes que, ser parte de la  Universidad de Panamá, es poner un granito de arena, expresando /orgullosamente/ a través de distintos lenguajes y ejecutorias que es una honrosa distinción pertenecer a  la  máxima  casa de estudios superiores.
Los escenarios principales fueron el Paraninfo Universitario y la tarima artística del patio de la Facultad de Humanidades. Entre los artistas que se dieron cita a esta fiesta, podemos mencionar a:
El grupo folclórico del Centro Regional Universitario de Coclé, con la danza Los guardianes del Cucuá, modelaje, aeróbicos de la Escuela de Educación Física, la Filarmónica universitaria, Miguel Alonso-tenor de la Facultad de Bellas Artes (FBA), el grupo Matices del profesor Adalberto Bazán, coro Orfeón (FBA), dirigido por Alexis Moreno, grupo CORAZA, Danza Urbana, Grupo Folclórico del Instituto Fermín Naudeau, Grupo de Teatro el Evangelio Cambia.
¡De kankintú a Narganá! ¡Formando a jóvenes de calidad  en valores! , ¡Educación accesible para toda la ciudadanía panameña! ¡Viva la  Universidad de Panamá!


martes, 6 de octubre de 2015

Futuros Juristas rechazan examen de barra por inconsulto













                                       





                                                                        


Decenas de estudiantes matriculados en distintos años de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad de Panamá, ocuparon todos los paños de la Vía Simón Bolívar (o Transístmica) y la entrada de dicha institución, en rechazo al anteproyecto de ley  con el que se pretende derogar  la Ley 9 de 1984 y la 8 de 1993.

La acción de protesta se acordó en una asamblea convocada por el Centro de Estudiantes de Derecho, señaló Ismael González, Presidente electo de dicho organismo estudiantil.

Los educandos consideran que, con la nueva ley, el Colegio Nacional de Abogado, creará condiciones que convertirán en selectivo el ejercicio de esta noble profesión. Además, indican que en lugar de  fortalecer la carrera y la lucha por el Derecho y la justicia, estos se ven perturbados.

Añaden que los estudiantes de esta Primera Casa de Estudios Superiores son los únicos que -al entrar a estudiar una carrera- deben pasar bajo el examen de tres pruebas, a saber: >Psicológica >de Conocimientos Académicos y >de Conocimientos Generales.

Y distinto a otros casos -acotaron- el Plan de Estudios de nuestra unidad académica está diseñado para formar integralmente, no a un abogado sino a un Jurista.

Aseveraron que la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas es y seguirá siendo la mejor escuela judicial del país y no hay autoridad más competente para poder aplicar y evaluar un verdadero Examen de Barra. Ésta debe ser la encargada de ejecutarlo, aplicarlo, desarrollarlo y evaluación.    

Añadieron que el Examen de Barra debe ser aplicado a:

>Las Universidades de Garaje cuyo único cometido es lucrar y hacer dinero. Aquellas que, sin importar la calidad, gradúan cientos de abogados al año.
>Supuestas Casas de Estudios Superiores cuyas “facultades de derecho donde cada materia (ejemplo: Derecho Romano, Civil etc.) sólo se dé una vez al mes y se asista una vez a la semana a clases. Donde no exista nisiquiera una bilioteca como la nuestra.
>A todo funcionario que al “administrar justicia” son demasiados los fallos y sentencias que no son apegados al derecho. Redacción Ángel Molina / foto Samuel Castillo

lunes, 5 de octubre de 2015

Fiesta de canto, interpretaciones instrumento-musicales y danzas











                                   






                                                                        

Expresiones artístico-culturales, irradiadas por estudiantes de pregrado de la Universidad de Panamá, saturaron -por un poco más de tres horas- las instalaciones del Cine Universitario.

Las líneas iniciales de este relato, se refieren a la velada que constó de  veintiséis presentaciones -entre individuales y colectivas- protagonizadas para competir en el encuentro preliminar del Concurso de Talentos 2015, convocado por esta Primera Casa de Estudios Superiores. 

Fue una impresionante, variada y numerosa muestra de canto, de acompañamientos y/o interpretaciones con distintos instrumentos o “pistas” musicales, de bailes. Desfilaron solistas, duos, cuartetos.

El amor (o sensaciones a las que algunos seres humanos llaman amor), el despecho, la esperanza, las manifestaciones espirituales inherentes a la fe en Dios, abundaron en el escenario.


                                             






                                                                        




Un número mayoritario de artistas provocaron -en distintas ocasiones- fuertes,  eufóricas y estruendosas reacciones de un público, a ratos sereno y silencioso. Por su fuerza arrolladora daban indicios y apariencias de inusuales.

Al concluir las presentaciones, y luego de calificar/evaluar proyección, dominio escénico, calidad de interpretación (musical, de danza  o instrumental), por parte del jurado, doce personas y/o agrupaciones lograron ser seleccionadas para participar en la fase final de este certamen a verificarse el 22 de octubre el Paraninfo.


Competirán Carlos López; Helen Cadogan; Rosangel Vargas; Karol Wilson; agrupación JAW; Loreyna Aguilar; Paola Medina; Manuel Montero; The season group; Ronald Tuñón; Luis Domínguez y Ana Calderón. Redacción Ángel Molina /fotos Doralis Campos        

jueves, 1 de octubre de 2015

Tengo cáncer y, ¿ahora qué?

 


El 24 de enero del 2014 es una fecha que nunca olvidaré. Tenía solos dos meses de haber culminado una de mis metas más grandes, graduarme de licenciada en periodismo. Estaba en el mejor momento de mi desarrollo como atleta, acababa de conseguir el trabajo de mis sueños y en dos días cumpliría los 24 años. Nunca pensé que este día cambiaría el transcurso de mi vida para siempre.

Eran pasadas las cuatros de la tarde y me encontraba en el consultorio del Dr. Carlosmagno Castillero en la Clínica Nacional, cuando de repente empecé a ver la vida en mudo. Solo alcancé a escuchar al especialista en oncología decir: “la biopsia dio positiva. Tienes cáncer”. ¿Yo tenía qué? ¡Era imposible! Yo apenas estaba comenzando a vivir. Se suponía ahora venía lo bueno.

Mientras el médico trataba de explicarme los pasos que tenía que seguir en adelante, yo no lograba salir del estado de shock. Yo miraba a mi abuela y al verla tan tranquila, sin lágrimas brotar de sus ojos, asumía que todo estaba bien. Pero no, todos los planes se habían ido al vacío. Al salir mi abuela les comunicó a mi madre y a mi tía la noticia. Yo llamé a mi padre y a mi mejor amigo para contarles las malas nuevas. Fue allí donde reaccioné y caí en cuenta de lo que se venía encima.

Pedía un espacio para ir al baño. Me encerré y fue allí donde vino ese pensamiento a mi mente. ¡Tengo cáncer! ¡Voy a morir! Lloré como un bebé y vi mi vida transcurrir en mi mente. Todos mis planes, mis sueños, mis anhelos, todo parecía esfumarse como agua entre los dedos. Mi mundo se derrumbaba.

Cuando logro reponerme y salí del baño, no pude evitar percibir la desesperación y el dolor en el rostro de mis familiares. No sabían qué decir. No sabían cómo actuar. En el fondo tenían el mismo temor que yo: Ivonne va a morir. En medio de esta situación solo se les ocurrió decir: “tienes que ser fuerte. Vamos a superar esto”.

¿Tengo que ser qué? ¿Vamos? Si la que está pasando por esto soy yo, pensaba hacia mis adentros. Aquí la que está mal soy yo. ¿Con qué cara me piden fortaleza si ellos están que se desmoronan? En fin, qué remedio. Era momento de hacerle frente a la enfermedad.

Los tratamientos
Ya había transcurrido una semana de mi primera terapia en grupo y de mi primera cita con el oncólogo, el increíblemente dulce y amable, Dr. Omar Castillo. Ya me había advertido que la quimioterapia era un tratamiento fuerte. Ya estaba anuente que iba a perder mi cabello, pero no dejaba de pensar que no tenía que ser del todo así.

Era el día de los enamorados. Era 14 de febrero. Desde las 5:00 de la mañana llegué al Instituto Oncológico Nacional (ION) para recibir mi primera quimioterapia roja, a la que todos temen. No tenía apetito. No tenía ánimo. Recuerdo que fui vestida muy andrajosa, ni siquiera quise peinarme ese día.

Mi padre se trasladó desde la provincia de Veraguas. Mi hermano José Darío, mi madre y por supuesto mi compañera de mil batallas, mi abuela Bárbara estaban presentes ese día. Todos nos miraban y juraban íbamos a acompañar a mi abuela. Nadie se imaginaba la paciente era yo.

Mientras en mi mente escuchaba esa estrofa de la canción de Rubén Blades “saliendo del hospital después de ver a mi mamá, luchando contra un cáncer que no se puede curar...”, escuché en el altavoz mi nombre, lo que indicaba que ya era mi turno. Me llamaron a la sala 4 de quimioterapia.

Al entrar noté que casi todas las pacientes eran mujeres adultas, poco mayor de 45 años. Algunas pocas eran más jóvenes. Al sentarme todas quedaron perplejas. En su mirada se veía la expresión de ¿esta nenita tiene cáncer? La enfermera Inés se acercó con unas agujas.

- ¿Ya tomaste la pastilla para las náuseas?-, me preguntó.
- Sí miss, ya la tomé. Le respondí.
- Bueno, llamaré a tus familiares para explicarles cómo funciona este tratamiento, cuáles son los posibles efectos secundarios y cómo deben responder ante cada situación.

Mis familiares entraron. El pánico era evidente. Todos lo notaron. Cuando la miss Inés terminó su intervención, las otras pacientes empezaron a darle consejos a mi familia sobre cómo mantener mi hemoglobina alta. Después empezaron a contar chistes para romper el hielo y amenizar la tarde.

Luego de cuatro horas salí de quimioterapia. Por fin iba a mi casa. Sentía como si un camión me hubiese pasado por encima. Estaba cansada, débil y tenía malestares y náuseas. No quería saber de nada. Llegué a casa y me acosté en la cama. No me desperté hasta el día siguiente.

Con el paso de los días perdí el gusto por la comida. El ánimo estaba en el piso y las fuerzas eran pocas. Pensaba no iba a poder más. Era tan solo la primera de 16 tratamientos de quimioterapia que me tocaban recibir.

Efectos
Mi cabello llegaba a la mitad de mi espalda. Era de un color castaño con las puntas rojas. Había tardado muchos años en lograr que estuviese así. Estaba claro que en unos días ya se me caería y era algo inevitable, tenía que cortarlo. Para que no fuera tan doloroso lo corté estilo honguito como cuando tenía siete años.

Pasaron dos semanas y aún no recuperaba el gusto. La comida me sabía a metal. Mi apetito aumentó. Y sabía el momento, que me rehusaba a aceptar, ya llegaría. Estuve dos semanas sin lavarme el cabello porque sabía que cuando lo hiciera lo perdería. Nunca tuve el valor de hacerlo. Esperé a un campamento de la iglesia para pedirle a Nicole que me lo lavara. Yo no tenía las agallas.

El destino se cumplió. Se me cayó el cabello por pedazos. Gracias a Dios estaba en un campamento cristiano porque fue un momento duro. Mientras escribo estas líneas recuerdo el dolor de ese día. Recuerdo cómo sentía el mundo se me venía abajo ¿Quién se fijaría en mí si no tenía cabello? Me percibía espantosa.

Por suerte ya había comprado y empacado mi peluca y me la puse. Regresé a la ciudad para ir a una barbería, en pleno martes de carnaval, donde todos los locales están cerrados. Encontré una peluquería de chinos en El Dorado. La chinita no quería raparme el cabello. Yo me imaginé en ese momento que era Demi Moore en GI Jane para que no fuera tan duro lo que estaba viviendo.
Así perdí también mis cejas y mis pestañas. Así transcurrieron el resto de las quimioterapias. A veces me daban náuseas y a veces me generaban ansiedad. Mientras, yo me paraba todas las madrugadas a llorar, a reclamarle a Dios por la prueba que me estaba poniendo y a exigirle me ayudara a superarla. Yo sentía no iba a poder.

Amor incondicional
No les había contado, pero yo tenía un novio cuando me diagnosticaron la enfermedad. Es salvadoreño y era una relación a distancia. Sí, lo sé, amores de lejos felices los cuatro. Pero yo estaba profundamente enamorada. Y él se portó tan lindo conmigo al principio. Incluso pensé todo era perfecto porque hizo un viaje para visitarme y acompañarme en mi segunda quimioterapia.

Me sentía bien. Por un momento olvidé lo fea que me sentía porque creía era amada por mi novio. Pero qué triste fue descubrir a la semana, de tan especial viaje, que me había sido infiel con otra panameña en suelo patrio. Y eso no fue lo más triste. Lo que me llegó hasta el alma fue leer que le decía que él estaba conmigo porque sentía lástima por mí, por lo que yo estaba pasando. Eso me marcó para siempre.

Los amores de pareja pueden ser temporales pero existen unos más valiosos que siempre durarán: el amor de la familia, el cariño de los amigos. En este sentido no puedo quejarme. A pesar que a veces no entendían por lo que pasaba, que se alejaban por atender sus propias vidas y pese a mis maltratos, estos seres tan especiales siempre estuvieron allí para mí y se portaron a la altura de las circunstancias.

Palabras de aliento siempre encontré. Hombros donde llorar también. Amor, comprensión, ánimo y gente dispuesta a compartir lo peor conmigo, siempre tuve a mi disposición. Los abrazos, los besos y la fraternidad siempre estuvieron allí. ¿Cómo olvidar que el día de mi cirugía había más de treinta personas en la sala de espera para conocer el resultado? ¿Cómo pasar por alto que hubo quienes oraban por mí todos los días con todas sus fuerzas? ¿Cómo no acordarme que siempre me decían lo bella que era aún sin cabello, y después, sin un seno?

Sí, a mí me hicieron una mastectomía radical modificada, en otras palabras, me quitaron un seno. Fue uno de los días que más miedo sentí. Lo más impactante fue ver por primera vez mi cicatriz. Creía que Frankenstein era un detalle al lado mío. Pero allí estuvieron mis amigos, conocidos, compañeros de grupos estudiantiles y de clases. Pero el más importante, el que estuvo en todo momento, el que nunca me dejó sola, mi hermoso Dios.

La solidaridad y el amor son fundamentales para la recuperación de nosotros. A mí no me hizo falta. Soy increíblemente afortunada porque hoy, un año y ocho meses, después de 16 quimioterapias, un año de inyecciones de trastusumab, una operación y 45 radioterapias; puedo gritar a los cuatro vientos que soy una sobreviviente. Sí señores. ¡Sobreviví el cáncer!

Créanme no es una lucha fácil. Tuve momentos muy duros. Días en los que me deprimí, días en los que sentía rabia con Dios por lo que sufría, días en los que simplemente quise colgar los guantes. Pero en todo momento ese mismo Dios me sostuvo hasta el final. Me enseñó el valor de la vida, de la familia y los amigos. Aprendí cuál es la verdadera belleza. Me hizo fuerte.

No soy la misma Ivonne. Mi vida sí cambió. Hoy sé lo que es ser feliz. Hoy puedo reconocer lo que es bueno y lo que no. Mis relaciones interpersonales son mejores. Ya no me estreso ni peleo tanto. Soy más comprensiva y cariñosa.

Hoy tengo un cabello, cejas y pestañas, nuevas y hermosas. Hoy reconozco que mi belleza es interna y se refleja a lo externo. Ya toqué mi campana que me anuncia un nuevo mañana. Estoy agradecida por una segunda oportunidad. Volví a nacer. ¡Hoy tengo vida!


Redacción: Ivonne M. Rodríguez

Educar puede salvar vidas

                                                                                                                  















                                                                                                                           

                                                                                                     
Graduandos de la Licenciatura en Ciencias de Enfermería de la Universidad de Panamá,  bajo la orientación y dirección de los profesores Lourdes de Alguero y Joel Medina están realizando trabajo comunitario en el Distrito de Chame, Corregimiento de Sajalices, específicamente en la Escuela El Espavé.


Estudiantes graduandos de Enfermería
                                   















                                        
Escuela El Espavé












La actual tarea, que culminará a finales de noviembre está enfocada en la temática de Gestión Integral de Riesgo a Desastres /GIRD/ y Salud Ambiental, y su implementación en dicho colegio. Interactúan nuestra Primera casa de estudios superiores, SINAPROC, MEDUCA, Cruz Roja Panameña, Bomberos, ATTT y autoridades locales  del distrito.                                  


 





                                                                    






En el primer encuentro, la delegación universitaria fue recibida por la profesora Carmen Aparicio, directora del mencionado centro educativo, acompañada por Dionisio Valencia, coordinador del proyecto GIRD del área de Panamá Oeste.

En reunión seguimiento, Luis Castañeda de SINAPROC, realizó la tarea de capacitación del cuerpo docente, acerca del tema de Gestión de Riesgo a Desastres, abordando dos temas  a saber: Conceptos Básicos de la Gestión de Riesgo y Formación de Brigadas de Emergencia.

El Programa  de Gestión de Riesgo a  Desastres (GIRD) en los Centros Educativos, bajo el lema “Educar Salva Vidas”, surgió, el 17 de abril de 2015, con el objetivo de pasar del antiguo “Programa de Seguridad Escolar”, hacia la conformación  de una estructura administrativa más proactiva, que permita fortalecer el tema de la efectiva preservación de las personas integrantes de la comunidad educativa y de sus instalaciones.
                                                                                   
Educadores contestando encuesta
          















                                   
Educadora opina
 



                                                              








Su objetivo general es orientar a las Comunidades Educativas, en aras de que posean las condiciones propicias para fortalecer e implementar acciones dirigidas a prevenir, prepararse y responder a las emergencias y desastres, así como asegurar el derecho de los niños y adolescentes al restablecimiento de las actividades educativas inmediatamente después de una emergencia.

El 11 de septiembre se maduraba una condición clave para contribuir, con eficiencia y eficacia, al desarrollo de la GIRD: la formación de las brigadas que (según el caso) serán conformadas por estudiantes, administrativos y docentes.
                                                                                                    
Docentes del plantel y graduandos de Enfermería















                                           
Educadora Mélida Sánchez  anota nombre de brigadistas
 





                                                                        




Destinadas a procurar la reducción de riesgos y brindar mayor margen de seguridad a los estudiantes y al personal administrativo y docente en el centro educativo, en la eventualidad de presentarse situaciones de emergencia o  desastres, son organizadas según las necesidades, así: Brigada de

1.    Primeros Auxilios (implementos vinculados, fines y tareas principales: botiquín escolar; evitar situaciones que puedan obstruir el traslado de personas)…
2.    Prevención de incendios (realización/organización) de carteles/charlas/talleres difundiendo normas correspondientes; evaluación de posibles focos de incendio; promoción del conocimiento del uso de técnicas y recursos para extinguir un fuego)…
3.    Protección del ambiente (monitoreo, identificación y eliminación de focos de contaminación ambiental para evitar desastres o disminuir riesgos (y concientizar al respecto); verificación de los recursos naturales propios del área en que está ubicado el centro educativo para realizar acciones en mejoras y protección necesarias para evitar que se conviertan en factores de riesgos…
4.    Evacuación y albergue: señalización /clara y observable/ dentro y fuera de aulas de la institución, zonas de seguridad del edificio y sus alrededores,        medida necesaria y útil para orientar (serena, rápida y eficazmente) la evacuación desde el centro educativo; diseño de estrategias de evacuación; verificación y despeje de las rutas de evacuación permanentemente; creación de condiciones que faciliten la movilización de las personas en forma ordenada y rápida a las zonas de seguridad asignadas, evitando que se provoque el pánico; revisión del listado de estudiantes en los sitios de evacuación o punto de encuentro; apoyo para el reingreso a las instalaciones del colegio…
5.    Apoyo psicosocial-emocional: Asistencia dirigida a procurar que la población escolar mantenga serenidad y calma. Apoyo emocional a los estudiantes. Permisión de compás en aras de que los estudiantes expresen sus sentimientos (individuales y colectivos). Organización de actividades de grupo, juegos, cantos y otras actividades de entretenimiento y relajación. Realización de capacitación en primeros auxilios psicológicos.

“La iniciativa de capacitar a estudiantes y docentes, incluso a personas que laboran en la empresa privada, acerca del manejo adecuado en caso de que se nos presente un desastre  de índole natural o socio-natural, me parece muy buena”, señaló Mélida Sánchez educadora en la Escuela El Espavé del corregimiento de Sajalices, distrito de Chame, al opinar en torno a la implementación del programa de GIRD en distintos centros de enseñanza. 

Indicó que dicha capacitación debiese recibirla la mayor cantidad posible de personas en todas las localidades de nuestro país, tomando en cuenta que en la actualidad se están presentando diversas situaciones que ameritan tener conocimiento adecuado acerca de qué hacer en un momento determinado…

Sánchez considera  que el trabajo que se está realizando tendrá efectos positivos. Opina que, al contar -gracias a la GIRD- con personas capacitadas sobre el manejo prudente, operativo y eficaz  frente a cualquier desastre, se logrará disminuir considerablemente la cantidad de personas afectadas.

Considera que, aunque los niños constituyen el sector más vulnerable de la sociedad, sería positivo que reciban -dosificada, adecuada y moderadamente- orientación acerca de algunos aspectos del tema de la prevención.

Mélida Sánchez destacó que los habitantes que mantienen una conducta responsable y consciente respecto a nuestro hábitat, estamos rodeados de una cantidad considerable de habitantes sobre quienes recae /en parte/ la culpa de los desastres que estamos experimentando en los últimos días.

Por tal razón pienso que, no sólo es necesario capacitar para dar a conocer qué hacer durante y después de un desastre o situación de emergencia, sino concientizar sobre qué prácticas evitar  y qué conductas sensatas retomar en aras de la conservación del ambiente y de nuestra casa común: La Tierra.  Redacción y fotos Ángel Molina



FESTIVAL UNIVERSIDAD DE PANAMA-80 AÑOS TRANSFORMANDO VIDAS


01/10/2015

Por:  Diario Digital
Con motivo de la conmemoración del 80 aniversario de su creación, la Universidad de Panamá ha organizado un programa de actividades con la participación de todos los estamentos que conforman esta primera casa de estudios superiores bajo el lema: Universidad de Panamá, 80 años transformando vidas. 
La celebración inicia el miércoles 7 de octubre a las  9:30 de la mañana  con una solemne Misa en el Paraninfo de la Universidad de Panamá presidida por el Obispo Pablo Varela.   A las 7:00 pm se efectuará en el Paraninfo universitario el Acto de entrega del  Premio Universidad 2015 que este año se le ha otorgado a Eduardo Morgan por su destacada trayectoria como ciudadano ejemplar, distinguido profesional del derecho comprometido con el desarrollo de la Nación panameña y egresado de la Universidad de Panamá. 
De 9:00 am 3:00 pm ha sido programado el Festival Universidad de Panamá, 80 años transformando vidas, con la participación de grupos artísticos y culturales en una tarima artística ubicada en la Facultad de Humanidades,  además de un desfile de la Escuela de Modas de la Facultad de Arquitectura, exposiciones y presentaciones musicales de la Facultad de Bellas Artes, atención a la salud por la Facultad de Enfermería, Farmacia, Medicina, Odontología, la clínica móvil delMinisterio de Salud, giras académicas, conferencias, una degustación al estilo panameño por la Escuela de Gastronomía y una gran tuna universitaria como parte de la celebración de un nuevo año de vida junto a la comunidad.     La gran tuna universitaria  estará integrada por todos los conjuntos típicos y bailes folclóricos de la Casa de Méndez Pereira. 
El programa de aniversario también se desarrollará durante todo el mes en todos los centros regionales con actividades culturales  y académicas.  El domingo 11 de octubre a las 7:00 a.m. es la Maratón Atlética de 8.5 kilómetros que iniciará en el Instituto Nacional  y culminará en la Colina Universitaria y  a las 8:00 a.m. se inicia la  Maratón Recreativa en Multicentro. 
La Universidad de Panamá celebra 80 años de fundación registrando en su trayectoria la  formación de 270 mil profesionales.  Ha expandido su presencia a través de 19 facultades, 10 centros regionales, 2 extensiones, 35 anexos, 13 institutos, 8 universidades de la tercera edad y el trabajo, 162 carreras, 120 postgrados, 348 laboratorios, 1,110 aulas de clases, 262 edificios y 50 centros de deportes.